Blog de la facultad de Derecho

3 de octubre de 2019

Alentador panorama para el e-commerce en Colombia

Por: María Paula Valenzuela

La actividad comercial se ha desarrollado históricamente a través de una interacción física entre los posibles contratantes. De esta forma la persona interesada puede tener un contacto  personal con el vendedor y con el producto o servicio a contratar, e incluso una persona que no está en busca de algo puede ser persuadida a realizar una operación contractual por este medio. Sin embargo, tal como la mayoría de los fenómenos sociales, el comercio ha  sufrido constantes transformaciones y fue a partir del surgimiento de las nuevas tecnologías de la información que la actividad en cuestión si bien mantiene incólume su fin, sí ha encontrado nuevos medios o mecanismos para desplegar su actividad.

El comercio electrónico o “e-commerce”, como en la práctica se le suele denominar, se presenta cuando la actividad comercial en todas o algunas de sus etapas -marketing, negociación, oferta, compra, venta, distribución, etc.- se hace a través de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, específicamente del Internet. De manera más técnica el comercio electrónico es “una metodología inteligente para hacer negocios, la cual es capaz de detectar necesidades de empresas, comerciantes y consumidores, asimismo ayuda a la reducción de costos de operación y desplazamientos de los intervinientes en la relación comercial y a mejorar el tiempo de entrega de los bienes (productos o servicios)” (1).

En este sentido, el mencionado medio resulta atractivo para los comerciantes por cuanto reduce significativamente sus costos de funcionamiento, no teniendo asi que sufragar, en algunos casos, gastos tales como canon de arrendamiento, salarios, servicios, mantenimiento, etc. Pero a su vez, la actividad, grava a quien desea comercializar por este medio con una necesidad de conectar con sus posibles clientes de tal forma de conseguir su confianza; y por otro lado, implica, para quien desea comprar un bien o servicio, una carga de diligencia con el objetivo de  determinar un mínimo de autenticidad respecto de la existencia real de dicha oferta y de las características físicas y jurídicas con las que es presentada.

Como practica comercial ha penetrado la mayor parte de mercados a nivel mundial, siendo también una manifestación del fenómeno globalizador de la sociedad contemporánea. Asi mismo, Latinoamérica y Colombia no han sido la excepción. El reporte para el año vigente de e-commerce en Colombia realizado por Blackindex nos permite hacer un análisis mas real de como ha venido teniendo mayor acogida esta practica esta parte del mundo. Según el estudio, Latinoamérica ha pasado de 104 millones de compradores digitales a 156 millones, creciendo entre el 6% y el 11% en los últimos 5 años y manteniendo una participación cercana al 8% de los compradores de bienes y servicios a través de canales digitales a nivel mundial (2).

El comercio electrónico dentro de Colombia se ha venido implantado progresivamente, sin embargo, el durante los últimos 3 años han venido aumentando de manera significativa las operaciones realizadas por este medio. Colombia está posesionado dentro del cuarto puesto de los países latinoamericanos en cuanto transacciones electrónicas, y a pesar de que en el 2017 tenía la cuota de mercado mas baja, hoy en día  es el país con mejores perspectivas de crecimiento para los próximos años (3). Durante el mismo lapso, este tipo de ventas ha aumentado un poco mas de tres puntos porcentuales en el PIB del país. Estos resultados no han sido un golpe de suerte, es por esto que la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (CCCE) junto al Centro Nacional de Consultoría, realizó un análisis de los hábitos de consumo y compra de los usuarios de Internet para indagar las posibles causas de este crecimiento. A partir de dicho estudio se pudo concluir que la mayor parte de los consumidores se conecta a internet a través de sus smartphones y son ellos los mecanismos preferidos para realizar las compras online.  Adicionalmente hay una fuerte tendencia a comprar productos comestibles, ropa y medicamentos desde este tipo de dispositivos (4). Finalmente, se logró identificar un bajo índice de bancarización en los consumidores, lo que de por si plantea un desafío para el país si se quiere promover este medio para el comercio. Lo anterior es asi por cuanto el principal medio de pago es a través de dinero plástico, por lo tanto es recomendable promover este tipo de instrumentos con un buen respaldo para de esta manera aumentar los niveles de confianza entre los consumidores y vendedores.

Finalmente, desde una perspectiva mucho más concreta, el director senior de la Región Andina de Mercado Libre, Jaime Ramírez, ha dicho que “el potencial de Colombia es bastante alto ya que existe una gran penetración del comercio electrónico dentro de las ventas totales del retail en el país. Por este motivo estamos invirtiendo mucho en el país y queremos acelerar este crecimiento” (5). Uno de los mecanismos que ha está utilizando la compañía para incentivar la practica ha sido “generar confianza en los consumidores a través de programas como compra protegida  que se basa en la devolución de dinero en caso de que el consumidor no se sienta a gusto con su producto”.

Referencias

  1. Cardenas, Erick Rincón. Derecho del Comercio Electrónico y de Internet. Bogotá : Legis, 2017.
  2. BlackSip. BlackIndex: reporte del e-commerce en Colombia. Bogotá : BlackSip, 2019. Pag. 07.
  3. —. BlackIndex: reporte del e-commerce en Colombia. Bogotá : BlackSip, 2019. Pag.17.
  4. —. BlackIndex: reporte del e-commerce en Colombia. Bogotá : BlackSip, 2019.
  5. Dinero. Mercadolibre celebra 20 años en el mercado electrónico. Dinero. Consultado en 30/08/19, 2019, https://www.dinero.com/empresas/articulo/como-va-mercadolibre-dentro-del-comercio-electronico-en-el-pais/276149.