Derecho

Derecho

14 de enero de 2026

LIDERAZGO FEMENINO EN LAS EMPRESAS: ¿CÓMO INCIDE EN LA ESTRATEGIA Y EL DESARROLLO CORPORATIVO?

Por: Vanessa Claros Trujillo *

En las últimas décadas, la incorporación de las mujeres en los espacios de liderazgo empresarial ha dejado de ser una reivindicación social para convertirse en un indicador esencial del desempeño y la sostenibilidad corporativa. La creciente presencia femenina en juntas directivas, comités ejecutivos y órganos de control refleja no solo un cambio cultural, sino también una nueva comprensión del valor estratégico de la diversidad en la gestión organizacional. 

En Colombia, esta tendencia ha sido objeto de seguimiento por parte de entidades como la Superintendencia de Sociedades, cuyos informes coinciden en señalar que las empresas con mayor participación femenina muestran mejores prácticas de transparencia, sostenibilidad y rentabilidad. Sin embargo, el avance sigue siendo gradual y desigual, lo que plantea la necesidad de consolidar políticas empresariales que impulsen una representación más equilibrada en los niveles decisorios.

En este contexto, el presente análisis examina la evolución de la participación femenina en las empresas colombianas y su incidencia en la estrategia y el desarrollo corporativo. A partir de la evidencia empírica y de los estudios más recientes, se busca demostrar que el liderazgo de las mujeres no solo contribuye al fortalecimiento del gobierno corporativo, sino que representa una ventaja competitiva real en la creación de valor empresarial.

  1. ¿Cómo hemos avanzado en la inclusión de las mujeres en las empresas en Colombia?

El avance de la inclusión femenina en el liderazgo empresarial colombiano ha sido paulatino, con resultados que reflejan una evolución sostenida en los últimos años. El Informe de Participación de Mujeres en Cargos Directivos (2023) de la Superintendencia de Sociedades evidencia que, entre 2020 y 2021, la presencia de mujeres en juntas directivas pasó del 26,7 % al 27,6 %, reflejando un incremento aún moderado, pero constante, en la ocupación de espacios de liderazgo empresarial[1]. Este aumento marcó el punto de partida de una tendencia que, con el tiempo, ha venido consolidándose en diferentes niveles de la estructura corporativa.

Asimismo, el estudio Gender Diversity in Latin American Boards (2024), elaborado por Institutional Shareholder Services, situó a Colombia como el país con mayor representación femenina en juntas directivas de la región, alcanzando un 24,9 %, cifra que superó a la de economías como México, Chile y Brasil[2]:

Fuente: ISS Governance Research & Voting

A pesar de este liderazgo regional, el panorama general aún presenta importantes desafíos. La OCDE estimó que en 2021 solo el 48 % de las mujeres en edad de trabajar en Colombia estaban empleadas, frente al 74 % de los hombres, una brecha que limita el acceso a posiciones de dirección y perpetúa estructuras organizacionales con predominio masculino[3].

Finalmente, el Centro de Gerencia y Empresa de la Universidad EAFIT, en su informe de 2025 sobre 115 compañías con mayores ingresos operacionales, confirmó que solo el 36 % de las empresas incluyen la equidad de género como una prioridad estratégica. No obstante, aquellas con mayor representación femenina en sus equipos directivos registran mejores indicadores de sostenibilidad, innovación y desempeño financiero, evidenciando que el liderazgo de las mujeres se traduce en beneficios concretos para la competitividad y la gestión corporativa[4].

En conjunto, los datos permiten concluir que Colombia ha avanzado de manera sostenida en la incorporación de mujeres en cargos directivos, consolidando un progreso visible tanto a nivel nacional como regional. Sin embargo, las cifras también evidencian que la equidad de género aún no es una realidad estructural, sino un proceso en construcción que requiere políticas corporativas más decididas y mecanismos de inclusión efectivos.

2. ¿Cuál es la incidencia de las mujeres en el desarrollo de las empresas?

La evidencia empírica demuestra con claridad que la participación femenina en los órganos de gobierno corporativo tiene un impacto positivo en el desempeño organizacional. El Informe de Participación de Mujeres en Cargos Directivos (2023) de la Superintendencia de Sociedades evidenció que las compañías con mujeres en sus juntas directivas registraron un retorno sobre el patrimonio (ROE) superior al promedio de las empresas sin representación femenina. Asimismo, el estudio destacó que dichas compañías exhiben mejores prácticas de gobierno corporativo, mayor transparencia en la gestión y mejores niveles de sostenibilidad y reputación institucional[5].

En el plano institucional, la OCDE, en su informe Enhancing Gender Diversity on Boards and in Senior Management of Listed Companies (2022), sostiene que la presencia equilibrada de género en los órganos de gobierno amplía el rango de competencias y perspectivas disponibles para la supervisión y el control corporativo[6]. Esta diversidad contribuye a prevenir decisiones erróneas o sesgadas y fortalece la transparencia, la rendición de cuentas y la confianza de los accionistas. 

El impacto del liderazgo femenino también se proyecta sobre la calidad de las decisiones corporativas y la cultura organizacional. De acuerdo con el Board Monitor Colombia 2023, los recientes nombramientos de mujeres en juntas directivas han impulsado una visión más multidisciplinaria en la supervisión de riesgos, particularmente en sectores como los servicios financieros, las telecomunicaciones y el consumo masivo[7].

Con lo anterior, se tiene que el liderazgo femenino en las empresas colombianas no solo representa un avance en materia de equidad, sino una transformación estructural del modelo de gestión corporativa. La evidencia demuestra que la participación activa de las mujeres en juntas directivas y cargos estratégicos contribuye a fortalecer la rentabilidad, la sostenibilidad y la transparencia de las organizaciones. En este contexto, la inclusión femenina debe entenderse no como una meta estadística, sino como un elemento esencial de la estrategia corporativa, capaz de potenciar la innovación, mejorar la toma de decisiones y construir un modelo de gobernanza más diverso, ético y competitivo, acorde con los desafíos de la economía contemporánea.


* Egresada no graduada de la Universidad Externado de Colombia.

[1] Superintendencia de Sociedades de Colombia, Informe de Participación de Mujeres en Cargos Directivos y de Control en Sociedades de Capital Cerrado (Años 2020–2021) (Bogotá, 2023).

[2] Institutional Shareholder Services (ISS), Gender Diversity in Latin American Boards: Progress at a Slow Pace (Rockville, 2024).

[3] Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), Gender Equality in Colombia: Towards a Better Sharing of Paid and Unpaid Work (Paris, 2023).

[4] Centro de Gerencia y Empresa, Informe Equidad de Género en las Empresas (Universidad EAFIT, 2025).

[5] Superintendencia de Sociedades de Colombia, Informe de Participación de Mujeres en Cargos Directivos y de Control en Sociedades de Capital Cerrado (Años 2020–2021), 14–16.

[6] Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), Enhancing Gender Diversity on Boards and in Senior Management of Listed Companies (Paris, 2022), 15–17.

[7] Heidrick & Struggles, Board Monitor Colombia 2023 – Future-Proofing Colombian Boards (Bogotá, 2023).